Situación Legal

Se observa una gran diversidad de condiciones en las que ejercen los quiroprácticos de los distintos países. Desde un completo reconocimiento y regulación legal de la profesión en diversos países, hasta la completa inexistencia de legislación que la defina y regule, pasando por situaciones intermedias de práctica legal sin existir legislación específica. Esta situación se corresponde con los distintos grados de desarrollo de la profesión en los distintos países del mundo. Así por ejemplo, en Norteamérica, donde se concentra un gran número de universidades de Quiropráctica, existe una larga tradición quiropráctica y un marco legal desarrollado. En cambio, en otros países como Suecia, Noruega o Dinamarca este proceso es más reciente.04_ce_bis

En países como Suiza y Nueva Zelanda, el proceso de legalización y reglamentación de la profesión se vió acelerado por la influencia de la población general. En otros países, gracias al apoyo científico y la convivencia y colaboración con los facultativos médicos, se ha iniciado el proceso de su legalización.

Hoy en día existe legislación que reconoce y reglamenta la profesión quiropráctica en todos los estados de los Estados Unidos (incluidas las Islas Vírgenes, Guam y Puerto Rico), todas las provincias de Canadá, Chipre, Dinamarca, Hong Kong, Islandia, Liechtenstein, Namibia, Nueva Zelanda, Noruega, Panamá, Suecia, Suiza, Gran Bretaña, Brasil, Costa Rica, Sudáfrica y Zimbabwe.

Al mismo tiempo el ejercicio de la Quiropráctica es legal, pero sin legislación específica, en países como Portugal, Irlanda, Alemania, Bermudas, Ecuador, Guatemala, Israel, México, Holanda, Japón, Corea del Sur, Singapur, Países Bajos, Finlandia o Venezuela. En Italia no hay legislación al respecto, pero sí varios decretos administrativos que lo regulan, de modo que el tratamiento quiropráctico se incluye ya en la Seguridad Social. En este país mediterráneo la ley está en trámites de negociación, al igual que en Grecia. Por su parte, Bélgica logró en el 98 la legalización y el proceso está en curso en Francia.

En definitiva, mientras la profesión se encuentra específicamente legislada en diversos países, en otros todavía se trabaja para conseguir su reconocimiento, como es el caso de España.